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domingo, 26 de octubre de 2014

Reflexión individual del Marco Personal de la Orientación Laboral

A lo largo de este segundo módulo del Posgrado de Especialización en Orientación Laboral aprendimos algo más acerca de lo que se necesita y se exige para ser un buen orientador. Pero antes de ponernos a analizar estos aspectos conviene ponerse a pensar, ¿Qué es la orientación laboral? ¿Cómo la definimos? Quien no esté familiarizado con el término probablemente diría que es la tarea de buscarnos un trabajo, de ayudarnos a conseguirlo. Lo cierto es que tras toda la temática tratada estas últimas semanas puedo decir que es algo mucho más que eso. De todas las definiciones que se nos han presentado, me quedo con la siguiente: La orientación consiste en intervenir ante la dificultad de las personas para encontrar empleo o para mejorar o mantener su puesto de trabajo, ayudándoles a adquirir nuevas competencias y proporcionándoles el apoyo necesario para que puedan revertir su situación.

¿Qué competencias y funciones debe poseer un orientador laboral? Algunas de ellas ya las he mencionado en la reflexión sobre el Marco conceptual de la Orientación laboral, pero conviene ahora centrarse más en ellas:

  •   Debe tener capacidad analítica y diagnóstica: Un orientador debe saber seleccionar la información relevante para sí mismo y sus orientados. Además, si quiere tener éxito en su función orientadora debe poder determinar las competencias y habilidades de sus orientados, con el fin de buscarles una solución que se adapte mejor a su situación.
  •  Debe saber adecuarse a cada orientado. Se dice que cada persona es un mundo, por lo tanto cada orientado tendrá sus propias circunstancias personales que le diferencien de los demás. El orientador debe individualizar en cada persona, por lo que tendrá que ser una persona flexible para adaptarse a cada uno de ellos.
  • Debe servir de apoyo para sus orientados. El orientador debe ser un elemento motivador, tratando de cambiar la posible visión pesimista que el orientado pueda tener sobre el mercado laboral. Para ello puede mostrarle las diferentes opciones que tiene, tanto a la hora de buscar trabajo como a la hora de seguir formándose, ayudando a adquirir nuevas competencias al orientado. Debe saber transmitir optimismo, sin dejar de lado la realidad. No obstante, esta función de apoyo no debe extralimitarse, el orientador debe enseñar a hacer las cosas, no tiene que hacerlas él. Se trata de dar al usuario capacidad de actuación, no crear un vínculo de dependencia.
  • Como elemento de intervención en el mercado laboral, el orientador debe establecer relaciones con las empresas del mercado, para saber realmente que perfil demandan y asó poder concretar más las opciones de sus orientados a la hora de encontrar trabajo.


Pero para realizar con éxito sus funciones el orientador debe dominar las competencias relacionadas con la comunicación y las habilidades sociales.

A la hora de centrarse en cada individuo, el orientado debe adecuarse a sus características personales. Por tanto debe expresarse en un lenguaje entendible (tanto verbal como no verbal), debe saber preguntar y sobre todo qué preguntar. No debe seguir la misma estrategia comunicativa con todos los orientados, sino en función del usuario establecer diferentes vías de actuación. Es vital que desarrolle una buena escucha activa si pretende ayudar realmente a que sus orientados mejoren su situación.



Pero el orientador debe poseer otro tipo de habilidades. La comunicación no es una destreza que se pueda dominar individualmente, sino que depende del desarrollo de otras competencias. El comportamiento asertivo es un ejemplo de competencia social y un buen punto de partida en la labor orientadora. El orientador debe entender sus ideas y las de los demás y ayudar a sus orientados a hacer lo mismo. Para ello es necesario también poseer un cierto grado de empatía, sin la cual la tarea de orientación se complicaría en exceso. Debe ser capaz de hacer ver a los orientados sus puntos fuertes y a saber valorarlos, al mismo tiempo debe enseñarles a reinterpretar su situación, los puntos débiles realmente son ejes de mejora, algo en lo que debemos enfocarnos para mejorar nuestra situación.

Pero aún hay un aspecto más a tener en cuenta y que con el paso de los años ha ido cobrando más importancia y no solo en el ámbito de la orientación laboral, sino en la vida en general: Las competencias digitales. Estas ofrecen un amplio abanico de posibilidades a explorar por los usuarios de la orientación laboral. Ofrece nuevos enfoques en la búsqueda de empleo, en la formación, nuevas vías de comunicación y de organización. Son tantos los contenidos y herramientas que ofrecen que puede llegar a abrumar sino se enfocan de una manera adecuada. El orientador debe zambullirse en este mundo digital y beneficiarse de las múltiples ventajas que este ofrece. Llegar a dominar las herramientas digitales no solo beneficia al orientador, sino que esto le proporciona capacidad para formar a sus orientados en dichas herramientas, por lo que estos gozarán de nuevas vías para lograr sus objetivos.


A modo de conclusión, me gustaría acabar esta pequeña reflexión con una idea extraída de un libro recomendado por Fernando Aguilar-Galindo Ávila en una de las sesiones impartidas, que bajo mi punto de vista refleja una actitud, una forma de ver la vida que nos ayudaría a todos en esta labor de orientación:


“Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas – la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino – para decidir su propio camino”
El hombre en busca de sentido, Viktor Frankl

martes, 21 de octubre de 2014

Reflexión individual sobre o módulo 2

“ Un orientador laboral debe (se non quere tolear) ter habilidade e axilidade na procura de fontes de información fiables, así como a capacidade de actualizarse e adaptarse a un contexto tan cambiante e comprometido como no que se desenvolve a orientación laboral”




Continuamos avanzando no curso, e rematando o Módulo 2,  no que afrontamos o estudio do marco Persoal do Orientador Laboral, toca facer outra pequena reflexión sobre o tratado nestes  5 últimos temas, e nada mellor que retomar o punto no que rematei a útima vez traballando sobre as habilidades dun orientador laboral. (podedes ver a miña antiga entrada pinchando aquí) 


Nestas últimas semanas definimos as orixes da orientación laboral, e as funcións e competencias que deben desenvolver os e as orientadores e orientadoras.
Tamén falamos en profundidade das competencias comunicativas reflexionado sobre as técnicas que debemos por en marcha para levar a cabo unha comunicación eficaz  e das barreiras que nos podemos atopar e que dificultan os procesos comunicativos.
Relacionadas con estas, tamén se lle dedicou un tema ás competencias sociais coas que todo orientador debe contar.

Se ben o ámbito específico no que cada un desenvolve a súa actividade laboral,así como as características da poboación á que cada orientador ou orientadora presta os seus servizos, van a ser o que máis directamente afecte ás competencias e habilidades que cada un deberá mostrar de forma máis habitual no seu día a día (principios de flexibilidade e individualización) recoñecemos unhas serie de habilidades indispensables para que cada un de nós realice o seu traballo de forma competente.Na seguinte presentación tratase este tema.





Por outra banda un orientador debe levar acabo diversas actividades e polo tanto acarear unha badaxe de coñecementos ampla, algúns exemplos son:
  • O dominio de técnicas de psicoloxía clínica e terapia psicolóxica, coñecemento nos procesos de toma de decisións e das habilidades sociais para a comunicación.
  • Consciencia das metodoloxías didácticas para presentar técnicas de acceso ao emprego e autoemprego
  • Coñecemento da lexislación,normativa específica e recursos sobre emprego,prestacións,fiscalidade, asi como unha boa rede de networking e competencias para o traballo colaborativo e a procura de ligazóns
  • Análise dos perfís profesionais, prospección de emprego e deseño de programas de inserción laboral
  • Actualización permanente
  • Manexo das tecnoloxías da información e a comunicación.
Sen duda son moitas tarefas, e cada unha de elas leva o seu tempo, por iso debemos coñecer tódos os recursos que temos ao noso arredor e nos permiten a optimización do tempo e os esforzos.

 A este respecto as TICs nos ofrecen grandes vantaxes, en canto á permitirnos a comunicación entre persoas sen ter que desprazarnos, ao pór ao alcance da nosa man infinidade de información e coñecemento, e ao darnos ferramentas para xestionar e relacionarse con toda esa información de  modo que podemos aproveitar ( e contribuír) a intelixencia colectiva.

Sen embargo non debemos olvidar que o uso das novas tecnoloxías deben  supoñer unha mellora no noso desempeño profesional en tanto que nos aporta ferramentas para simplificar e facilitarnos as labores e deste xeito poder adicar máis tempo ao obxectivo principal da orientación laboral: Ás persoas